Ese mismo tú

Letra: José Antonio Ceballos Rivas
Música: Angélica Balado

Yo sé que, si no fueras tú, sería otro,
mirando camino atrás, casual es poco,
pero qué bueno que no es otro y tú,
eres quien sueña y ese mismo tú,
quien me sonríe y me dice tú,
sí, tú, donde tú estás está todo,
mi vaso de vino, mi trozo de pan
y el masaje a media espalda,
con el que a mañanas puedo comenzar.

Yo sé que, si no fueras tú, sería otro,
cosa buena es el amor, que da todo,
pero qué bueno que no es otro y tú,
eres quien cree y ese mismo tú,
quien me amanece y me dice tú,
sí, tú, eres mi flor y mi suerte,
mi beso al destino, mi guiño al secreto
y el mar que me espera en casa
para acurrucarse y para conversar.

Casualidad, amor, casualidad,
pudiendo ser un vecino,
pariente o desconocido,
tuviste que ser mi amigo,
verdugo activo de mi soledad.

Casualidad, amor, casualidad,
pudiendo ser un vecino,
pariente o desconocido,
tuviste que ser mi amigo,
verdugo activo de mi soledad.

Yo sé que, si no fueras tú, sería otro,
vaya idea para rumiar, cual viejo loco,
pero qué bueno que no es otro y tú,
eres quien vive y ese mismo tú,
quien se desvive por decirme tú,
sí, tú, cada pregunta eres tú,
y cada respuesta, y cada deseo de ser,
y cada fiesta, que solo comienza
cuando llegas tú.

Casualidad…